Ben Quiñones ,
Marzo de 2008
Cerca de 700 delegados de 26 países, de los cuales dos tercios eran mujeres, asistieron al Foro Asiático de Economía Solidaria (Asian Forum for Solidarity Economy) en la Universidad de las Filipinas en Quezon City, Filipinas del 17 al 20 de octubre 2007. El Foro Asiático era organizado por la Coalition of Socially Responsible SMEs en Asia (CSR SME Asia) con el apoyo de la Fundación Charles Léopold Mayer para el Progreso del Hombre (FPH) y la Agencia Canadiense de Desarrollo Internacional (CIDA).
Primero de su tipo en Asia, el Foro Asiático para la Economía Solidaria constituyó un evento inaudito dónde participantes (stakeholders) de todo origen se reunieron para articular una economía solidaria asiática que pretende ser una forma de gobernanza centrada en la gente y el medioambiente en la forma de producir, financiar, distribuir y de consumir bienes y servicios. El Foro Asiático surgió en un momento donde hay un interés creciente para las alternativas al sistema económico global actual que sólo ha ahondado la brecha entre los ricos y los pobres y ha alienado aún más a aquéllos que ya son marginados.
"En las transacciones cotidianas de una economía
de mercado, dijo la Presidente del Foro Asiático,
la Dra. Cielito Habito, "sólo pueden haber
ganadores y perdedores; los resultados de
tipo gana-gana (win-win) no son la regla,
sino la excepción." Los defensores de la economía
solidaria creen que dicho resultado no es
inevitable."Además de nuestro instinto básico
de seguir nuestro propio interés", dijo Dr.
Habito, "los seres humanos también poseen
un instinto para el altruismo, es decir, para
cuidar y compartir. Este mismo instinto nos
lleva a valorar el bien común y nos mueve
a ciertas conductas que no necesariamente
siempre promueven nuestro propio interés.
Por ejemplo, este instinto entra en escena
cuando un banquero o un financista escoge
extender un crédito a pequeñas empresas en
dificultad, mientras tratar con menos pero
mayores prestatarios sería más rentable. O
cuando un inversionista escoge deliberadamente
poner fondos en una empresa socialmente responsable
más que en otra que está claramente más lucrativa
pero con impactos sociales o medioambientales
posiblemente adversos".
El Foro Asiático organizó el lanzamiento
de la Alianza para una Economía Responsable,Plural
y Solidaria (ALOE), donde, por el intermediario
de exposiciones y presentaciones, se mostraron
modelos de la vida real de finanzas socialmente
responsable, de inversiones socialmente responsables
y de empresas socialmente responsables. Por
este medio, el Foro Asiático demostró que
una economía más preocupada del otro es posible,
sembrando así las semillas de un movimiento
que propagaría el ideal de una economía que
ejemplifica el concepto filipino de “bayanihan”
que oportunamente captura el mismo concepto
de economía solidaria.
La Asamblea de Stakeholders del Foro Asiático aceptó unánimemente la oferta de Japón de organizar el Foro asiático 2009 y la oferta de la India de organizar el Foro Asiático 2011. "Tenemos que encontrar las formas y los y medios de consolidar este proceso y empezar a trabajar hacia un Foro Asiático de Economía Solidaria que sea una red permanente, semi-formal y abierta de practicantes, investigadores y actores institucionales", precisó John Samuel, el copresidente del Foro Asiático. He aquí algunas sugerencias concretas adicionales que deben implementarse para el Foro Asiático 2009:
- Continuar a sostener el proceso de Learning Journey en los países respectivos y establecer y ponerse de acuerdo sobre principios básicos para la finanza, la inversión y la empresa socialmente responsables, por país, ya que ciertas circunstancias distintas entre países pueden generar leves diferencias en dichos principios básicos.
- Obrar a la elaboración de un conjunto de principios comúnes para Asia, incluso si los stakeholders buscan principios básicos para sus países respectivos.
- Producir documentos por país donde se comparten las experiencias sobre el significado de la economía solidaria en cada sector de dichos países.
- Involucrar a profesionales (economistas,
científicos sociales) para escribir un libro
que haga autoridad en materia de economía
solidaria para servir tanto de guía intelectual
como de inspiración para la difusión de
ésta.