Al trabajar
para el interés general, es difícil
delimitar la extensión del público
escogido porque las actividades buscan el
beneficio de todos los seres humanos. En nuestro
caso, el proceso participativo usado abarca
al máximo de público posible
y, por lo tanto, nuestro público está
formado principalmente por todos los participantes
directos o potenciales de esa iniciativa colectiva.
En lugar de “trabajar para”,
el Polo de Socio-Economía Solidaria
prefiere “trabajar con”:
Actores de terreno
que se benefician con la promoción
de sus experiencias, el aprendizaje de nuevas
y la comprensión de la importancia
de su acción y de su contribución
crucial a la construcción de una
nueva visión socio-económica.
Investigadores
que elaboran sus teorías y progresan
en sus investigaciones a través del
debate y del intercambio con otros intelectuales
de contextos distintos, al igual que mediante
el hecho de contrastar la teoría
con la realidad de la práctica cotidiana.
Ciudadanos comprometidos
que pueden superar el sentimiento de desamparo
que surge al abordar asuntos globales y
complejos, compartiendo su pensamiento con
personas en el mundo entero y orientando
este pesamiento hacia la acción
Gobiernos motivados
que reciben propuestas concretas de transformación
socio-económica y una orientación
clara a su acción pública
que emerge directamente de la sociedad civil.