Creemos que el diálogo es más
constructivo cuando se basa en ciertos valores
compartidos. Nuestra acción y organización
están guiadas por tres valores principales:
RESPONSABILIDAD
Conocer las consecuencias que nuestras
decisiones tienen sobre otros es la base
del comportamiento responsable. Este principio
también puede ser aplicado a la economía,
ya que la actividad económica tiene
un impacto sobre su entorno humano, social
y medioambiental.
Deseamos que un número creciente
de individuos y organizaciones tengan en
consideración el impacto perjudicial
de sus prácticas económicas
diarias y hagan un esfuerzo para minimizarlo.
PLURALIDAD
Consideramos la diversidad una fuente maravillosa
de riqueza. El mundo contiene un vasto número
de culturas diferentes y, así, una
gran variedad de modos de pensar y de percibir
la realidad.
Todos esos modos diferentes de pensar pueden
ser integrados en un diálogo verdaderamente
abierto y global. Trabajar a través
de un enfoque multicultural, participativo
y democrático no es siempre fácil
ni rápido. Pero parece ser la metodología
apropiada al construir un sistema socio-económico
destinado a atender a todos los seres humanos.
SOLIDARIDAD
La solidaridad fue excluida del modelo
económico neoclásico predominante,
el cual considera el egoísmo como
la única motivación de nuestras
decisiones económicas y confía
en el mito de que la competencia transforma
siempre el egoísmo en bien común.
Este enfoque tan simplista no refleja la
complejidad de los seres humanos. Somos
al mismo tiempo individuales y sociales,
competitivos y altruísticos. De ahí
los esfuerzos del PSES para restablecer
el papel crucial de la solidaridad en el
pensamiento y la práctica económicas.