De vuelta a Porto Alegre, el Foro Social Mundial se transforma, desde la fase de preparacion hasta el evento mismo.
Luego de Mumbai, cada uno de los que seguimos los avatares de los Foros sociales - desde diferentes niveles- estuvo de acuerdo en que ya era tiempo de hacer una reflexión. Desde fuera dominaba la impresión que los Foros estaban casi totalmente estancados, debido a su incapacidad de dar cuerpo a las propuestas generados por ellos y concretar este otro mundo posible. Desde dentro las críticas eran menos virulentas, pero nadie puede negar que los Foros se enfrentan al desafío de hacer visibles algunos elementos del mundo alternativo, tanto en la forma como en los contenidos, y esto sin romper con el principio fundamental de evitar una declaración final. Es cierto que los foros solo llevan 5 años, pero se han establecido como una plataforma ideal para las luchas y movimientos que promueven una globalización alternativa. En momentos como este, en el que ciertos acontecimientos tienden a darnos la impresión que, de hecho, no hay alternativas, o si las hay son muy pocas -desde la re-elección de Bush a pesar del amplio movimiento anti-guerra hasta la incapacidad de Lula de llevar a cabo las reformas prometidas- es de suma importancia que Los Foros ayuden a mantener viva la esperanza. Aun cuando esto signifique que las expectativas de los Foros parezcan contradictorias, estos necesitan ser más populares y propositivos, más internacionales y participativos, radicales pero realistas, diversos pero creíbles, etc.
Es por ello que el Consejo Internacional del Foro decidió introducir varios
cambios profundos en el proceso preparatorio
del FSM 2005.
Otro programa
Se decidió que el programa para el Foro 2005 se compondría únicamente de actividades independientes. En las tres primeras ediciones, las actividades organizadas por el Foro (el Comité Brasileño o el Consejo Internacional), que cubrieron un espectro que abarcaba desde paneles e informes hasta sesiones de mesas redondas para la discusión y el debate, tenían un alto perfil, tanto en el programa como en el sitio físico del Foro. Sólo estas actividades eran traducidas, lo que significaba que las actividades "oficiales" estaban más mediatizadas; En consecuencia, estas daban el tono general del Foro. Las actividades independientes, por otro lado, se vieron relegadas a un segundo plano, aun cuando los participantes mostraban un interés creciente en estas y a pesar de que muchas de ellas fueron bastante más innovadoras y comprensibles que las grandes conferencias, dónde los y las panelistas repetían las mismas cosas que habían dicho en el Foro anterior.
[leer más]
* Nicolas Haeringer
http://allies.alliance21.org/fsm/article.php3?id_article=194