La energía. Retos y problemas

Dossieres EsF nº 24, Invierno 2017

Februar 2017

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Presentación

Por José Manuel García de la Cruz, coordinador del Dossier.

Acostumbrados, como estamos, a cambiar la posición del interruptor y ver como se “enciende” o se “apa­ga” la luz, nos cuesta entender que ese sencillo gesto condicione de manera brutal nuestra existencia. Na­die se extraña de que la alimentación sea un derecho, tampoco de que el agua limpia deba ser considerada un bien público, o que en determinadas condiciones debamos dejar el coche aparcado para que el aire se renueve y vuelva ser respirable.

Sin embargo, cada mes abonamos la factura de la luz o, más cotidianamente, abonamos el importe de relle­nar el depósito del carburante del coche. A veces nos quejamos de su coste, en otras de no entender qué se paga y en la mayoría de las ocasiones nos resignamos a pagar como si de un café se tratara. Pero la energía no es como el café, más aún, sin energía no nos sería posible tomar café. Sin luz solar (energía) no brotaría el café, sin gasolina (energía) no podríamos transpor­tarlo y sin electricidad (energía) la cafetera no funcio­naría. Y muchos necesitan tomar café (energía) antes de salir de casa.

Es una obviedad, pero el empleo de energía es abso­lutamente necesario en las actividades de producción, distribución y consumo de la sociedad humana. Es­tamos dejando a un lado la definición de energía en cuanto a propiedad de la materia para centrarnos en los aspectos económicos y sociales de su producción y empleo. La razón es que no se trata de debatir sobre la energía en abstracto; más bien, al contrario, se trata de hacerlo sobre su carácter de insumo imprescindible para el sostenimiento de la humanidad. Sin olvidar las peculiaridades que convierten a la energía en uno de los pilares de la organización social.

Seguramente, uno de los mayores éxitos de la ideo­logía dominante haya sido la aceptación social, como lógica, de la separación de las discusiones según una determinada, pero nunca definida, fragmentación de los conocimientos, evitando la inclusión de las re­flexiones sobre la tecnología en los debates sociales y viceversa, la contribución de las formas de organi­zación social en el devenir de los conocimientos tec­nológicos; sin embargo, hoy día se acepta e incluso se reclama la recuperación de la reflexión conjunta entre ambos campos.

Julián Marías, en El oficio del pensamiento, recuer­da que “Unamuno opinaba que muchos se dedican a contarle las cerdas al rabo de la esfinge, por miedo a mirarla a los ojos”1. Pues bien, con este dossier se pretende contribuir a ese cambio en la mirada, se pre­tende contribuir a ampliar el foco de los debates sobre la energía, incorporando las cuestiones técnicas junto a las sociales y todas ellas dentro de dos amplios y urgentes objetivos indiscutibles: la sostenibilidad am­biental y la sostenibilidad social.

El dossier se inicia con la contribución de Alejandro Arizkun, que ha sido profesor de Economía en la Uni­versidad Pública de Navarra buena parte de su vida y que introduce en “Consideraciones sobre el necesa­rio cambio de modelo energético” la complejidad del asunto abordado. Trata de las relaciones entre natura­leza y actividad humana, de las limitaciones físicas y también económicas para resolver los problemas am­bientales, y apela a la urgente necesidad de profun­dizar en los debates, con visión a largo plazo, con un examen riguroso de las distintas alternativas. Y nos advierte de los riesgos del atractivo de la eficiencia a corto plazo, que pueden llegar a agravar los proble­mas más que a resolverlos si no se producen cambios en la organización política y, sobre todo, en los valo­res sociales.

Aquí no hemos llegado casualmente, como recuerda Pedro Prieto, vicepresidente de la Asociación para el Estudio de los Recursos Energéticos (AEREN), en su texto “En la encrucijada entre las energías fósiles y las energías renovables”. Ha sido un largo proceso his­tórico en el que la sustitución paulatina de unas fuen­tes de energía por otras nos ha situado en el momento actual. Sin embargo, a pesar de las oportunidades tec­nológicas para la difusión de energías de origen reno­vable y su apoyo desde organismos internacionales, se señala el limitado alcance de su aplicación en la generación de energía eléctrica. Esta cuestión es, sin duda, muy relevante, dada la importancia de la ener­gía no eléctrica en la demanda final, lo que exige plan­teamientos más ambiciosos y cada día más urgentes.

En una línea próxima discurre la aportación de Pedro Linares, profesor e investigador en la Cátedra BP de Energía y Sostenibilidad de la Universidad Pontificia Comillas. En su contribución “El futuro de las ener­gías fósiles”, después de poner de relieve la impor­tancia de las energías fósiles en la economía actual, procede a evaluar las posibilidades de mantenimiento del actual modelo energético, apostando por su sus­titución ante las dudas acerca de la viabilidad de las propuestas técnicas de descarbonizar el modelo de energías fósiles. También apela a la necesaria coope­ración internacional ante las dificultades que para mu­chas economías supone compatibilizar sus objetivos de desarrollo con el reto energético, que es global.

Cristóbal J. Gallego Castillo y Daniel Carralero Ortiz, ingenieros del Observatorio Crítico de la Energía, en sus “Notas sobre la (des)regulación del sector eléctri­co español” explican la regulación del sistema eléctri­co español. Si algo queda claro de su lectura es que las dudas de los consumidores sobre qué pagan y porqué están plenamente justificadas. El componente oligo­pólico del mercado español, junto a la desafortunada política de promoción de las energías renovables, dota de características particulares a la situación española. Sin embargo, los problemas se acumulan no solamen­te por la primacía de los intereses privados, sino por la creciente complejidad de todo lo relativo a la energía, complejidad analizada en las contribuciones anterio­res.

Los problemas de desarrollo se asimilan a la pobre­za. Pues bien, el problema de acceso garantizado a la energía para poder sostener una vida digna está muy presente en las sociedades avanzadas, constituyendo, seguramente, uno de los escenarios de denuncia del funcionamiento del sistema económico capitalista. Victoria Pellicer, investigadora de INGENIO (CSIC-UPV) lo pone de relieve en su artículo “La pobre­za energética: reflexiones sobre el caso español”. En este texto se reclama y se propone una definición de pobreza energética que incorpore no solamente las dificultades económicas para afrontar el pago del “re­cibo”, sino reformas en el sistema energético, en las instituciones y en la cultura para evitar la estigmati­zación, la marginación y el deterioro de la dignidad personal de quienes padecen de pobreza energética. Aunque se parte del caso español, la perspectiva es más amplia, llegando a plantear propuestas que, sin duda, son trasladables a otras latitudes con problemas de marginación y exclusión energéticas.

Entre las propuestas de soluciones institucionales están las de retomar la dimensión local de los pro­blemas energéticos y la revalorización de las coope­rativas, tanto de productores como de consumidores de energía. Es el tema que abordan Pablo Cotarelo, ingeniero socio de eKona, y Sebastià Riutort, profe­sor de Sociología de la Universidad de Barcelona, en “Energía local, democracia real: una reflexión sobre la democracia energética”. Partiendo de la justificación de la reapropiación social de la energía, sobre todo teniendo en cuenta las limitaciones regulatorias y la necesidad de impulso de un nuevo modelo energético que contribuya a resolver los problemas ambientales y sociales del actual, analizan las experiencias coope­rativas en marcha y sus resultados, concluyendo con un balance esperanzador, aunque lleno de obstáculos por superar.

Como es habitual en Dossieres EsF, se añade a los textos mencionados una reseña del libro que nos ha parecido recomendable para este tema (Energía para la democracia, de Sebastià Riutort) y lecturas comple­mentarias (“Para saber más”), sugeridas en su mayor parte por los propios autores de los artículos de este dossier. Autores a los que Economistas sin Fronteras les agradece cordialmente su colaboración y su gene­rosidad.

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1. Marías, J. (1958): El oficio del pensamiento, Biblioteca Nueva, Madrid, pág. 15.

ÍNDICE

Presentación: La energía. Retos y problemas, José Manuel García de la Cruz (Universidad Autónoma de Madrid).

Consideraciones sobre el necesario cambio de modelo energético, Alejandro Arizkun (Profesor jubilado de la Universidad Pública de Navarra)

En la encrucijada entre las energías fósiles y las energías renovables, Pedro Prieto (Vicepresidente de la Asociación para el Estudio de los Recursos Energéticos)

El futuro de las energías fósiles, Pedro Linares (Cátedra BP de Energía y Sostenibilidad, Universidad Pontificia Comillas)

Notas sobre la (des)regulación del sector eléctrico español, Cristóbal J. Gallego Castillo (Observatorio Crítico de la Energía) y Daniel Carralero Ortiz (Observatorio Crítico de la Energía)

La pobreza energética: reflexiones sobre el caso español, Victoria Pellicer (INGENIO, CSIC-Universidad Politécnica de Valencia)

Energía local, democracia real: una reflexión sobre la democracia energética, Pablo Cotarelo (socio de eKona) y Sebastià Riutort (Universidad de Barcelona)

El libro recomendado: Energía para la democracia, de Sebastià Riutort, José Manuel García de la Cruz (Universidad Autónoma de Madrid)

Para saber más

Sources :

Sitio de Economistas sin fronteras ecosfron.org/portfolio/dossieres-esf-no-24-invierno-2017-la-energia-retos-y-problemas/